El dolor que se siente al perder una mascota, el dolor que conlleva el sentir que se ha ido, cuanto duele mirar y que no este, cuanto duele el no escuchar sus ladridos, su olor, su cariño. Una perdida irreparable igual o superior al de una persona, sentir, recordar, emocionarse entristecerme al pensar que no esta. El llanto, el dolor que entristecerse el alma, sentir que se pudo hacer mas, siempre se puede hacer mas, pero el tiempo no juega a nuestro favor, el tiempo nos da malas pasadas, el tiempo y las personas nos defraudan. Como puede existir tal grado de maldad al envenenar a una mascota, que persona desquilibrada llega al extremo de quitarle la vida. Individuos que merecen el peor castigo que les pueda dar la vida y se los deseo de todo corazón, que sean castigado de igual forma, (ojo por ojo), la persona que lo hizo debe sentir lo mismo que siente nuestros corazones. El individuo es un ente de tal calaña que no merece ser considerado persona. Reemplazar el dolor que se siente de perder un compañero es la peor situación que nos puede ocurrir, una mascota es parte de uno, es parte de nuestra familia, es un compromiso que mantenemos al hacernos responsable de una vida, una alegría.
Siempre te recordaremos y siempre estarás en nuestros corazones y perdona con toda mi alma lo que te hicieron y no poder evitarlo a tiempo. Lamento el dolor que debiste sentir, y el dolor que nos causa tu ida, pero siempre estarás en nuestros pensamientos y en nuestra alma, porque te amamos serás siempre parte nuestra alma, corazón y pensamientos. Adiós HUINCA.
Siempre te recordaremos y siempre estarás en nuestros corazones y perdona con toda mi alma lo que te hicieron y no poder evitarlo a tiempo. Lamento el dolor que debiste sentir, y el dolor que nos causa tu ida, pero siempre estarás en nuestros pensamientos y en nuestra alma, porque te amamos serás siempre parte nuestra alma, corazón y pensamientos. Adiós HUINCA.
Todo pasa por algo y todo lo hemos vivido.
Déjà vu
Carpe Diem