viernes, enero 27, 2006

El diario de un perro maltratado y abandonado...que sirva para concienciar a la gente...y piensen en ellos como un hijo, como un ser querido.

Una semana: Hoy hace una semana que he nacido. Qué alegría haber llegado a este mundo.
Un mes: Mi mamá me cuida muy bien. Es una mamá ejemplar.
Dos meses: Hoy me separaron de mi mamá. Ella estaba muy inquieta y con sus ojos me dijo adiós. Espero que mi nueva familia humana me cuide tan bien como ella me ha dicho que harán.
Cuatro meses: He crecido rápido, y todo me llama la atención. Hay varios niños en la casa que para mí son como hermanitos. Somos todos muy inquietos, ellos me tiran del rabito y yo les mordisqueo jugando. Nos divertimos mucho.
Cinco meses: Hoy me regañaron. Mi ama se molestó porque me hice pipí dentro de casa, pero nunca me habían dicho dónde hacerlo. Además duermo en un cuartito...y ¡ya no aguantaba más!
Ocho meses: Soy un perro feliz. Tengo el calor de un hogar, y me siento tan seguro, tan protegido...Mi familia humana me quiere y me deja hacer muchas cosas. Cuando están comiendo yo les pido algo y siempre me lo dan. Y el jardín de casa es estupendo, y puedo escarbar como mis antepasados los lobos, escondiendo la comida. Creo que nunca hago nada mal porque nunca me dicen nada...
Doce meses: Hoy cumplí un año. ¡Soy un perro adulto! Mis amos dicen que crecí más de lo que ellos pensaban. Seguro que se sienten orgullosos de mí...
Trece meses: Que mal me sentí hoy. Mi hermanito, uno de los niños, me quitó la pelotita. ¡Yo nunca le quito sus juguetes! Así que se la quité, pero mis mandíbulas se han hecho fuertes y le hice daño sin querer. El gritó y lloró y yo me sentí muy triste. Después del susto me encadenaron casi sin poder moverme. Hacía mucho sol y tenía mucho calor y no había agua cerca...Y les oí decir que iban a tenerme en observación o algo así, y que soy un desagradecido. No entiendo nada.
Quince meses: Ya nada es igual. Vivo en la azotea y me siento muy solo. No se por qué mi familia ya no me quiere. A veces se les olvida que tengo hambre y sed, y cuando llueve no tengo ningún techo para cobijarme.
Dieciséis meses: Hoy me bajaron de la azotea. Me puse muy contento de que me perdonaran, y daba saltos de gusto, y movía el rabito como nunca. ¡Y además me van a llevar de paseo! Monto en el coche y espero a ver a dónde me llevan, tengo muchas ganas de correr y jugar con mi familia. Paramos, abrieron la puerta y yo me bajé feliz. Estábamos en la carretera, al lado de un campo y pensé que pasaríamos un día estupendo. No entiendo por qué cerraron la puerta y se fueron. ¡Esperadme!, les grité, ¡Os olvidáis de mí! Corrí detrás del coche con todas mis fuerzas, muy angustiado, iba viendo que no podría alcanzarles, que no podía correr más y el coche se iba haciendo pequeñito. Me habían olvidado.
Diecisiete meses: He intentado encontrar el camino para volver a casa y no lo he conseguido. Estoy perdido. A veces me encuentro con gente buena que me mira triste y me da algo de comer. Yo les doy las gracias con la mirada, y les digo que querría que me adoptaran, que les prometo ser leal como nadie...pero sólo dicen "pobre perrito, se debe haber perdido". Y se van y me dejan sólo otra vez.

Si desean y anhelan una mascota cualesquiera que esta sea, piensen en el bienestar de ellas y no en la satisfacción propia y egoísta.

8 comentarios:

Jessica dijo...

Bonito texto a mi me encantan los perros.

Verónica dijo...

Toda la razón con el mensaje final del post. Es lamentable ver cómo muchos aún no toman conciencia con respecto a la tenencia responsable de mascotas.

Buen post. Me conmovió.

Abrazos.

Jessica dijo...

Tengo dos hermosos gatitos que regalar, SI saben de alguien que los quiera, por favor contáctenme.

Ahimsa Tienda dijo...

holas, espero ke me respondan los muy.... Me gustó muxo su blog, no pensé que eramos tantos en copiapó con estas cositas.

Su amor se huele en estas cosas.

Chauuuuuuuu.

un copiapino, sin contacots, jajaja

Anónimo dijo...

Holas,
me Alegra saber que no soy el único que profesa el amor hacia los animales !


Saludos.-

=)

Anónimo dijo...

¡Pobre perrito! Es una verdadera lástima,da pena, ganas de llorar. Desgraciadamente, ésto ocurre con muchos animales.Muchos tienen la mala suerte de caer con malos amos que sólo los quieren por capricho, que luego se cansan de ellos y los abandonan a su suerte, los pegan etc. Desgraciadamente esta es una situación que se repite con frecuencia.

Yo ahora tengo un perrito que recogí en un albergue de animales.El pobre parece haber sido maltratado por sus antiguos amos pues, tiene una costillita rota.

Es una historia, muy, muy triste.

1 abrazo a los dos.

Anónimo dijo...

hola me llamo patri y navegando encontré este blog.se me an saltado las lagrimas as leer la historia,y cada vez q veo un perro abandonado maldigo a la gente q no entiende q un perro da todo su amor, aunq muerda cosas,etc y enciman los amos le dan lo peor exandolos de casa,es horrible.
yo tengo una perrita labradora encantadora,y cada vez q veo un perro asi pienso en ella,se q a ella nuca le faltará de nada y no quiero q nuca conozca esos dejamientos..me da verguenza ajena de esas personas(si es q se le pueden llamar asi).ANTES DE ABANDONAR ,MALTRATAR O MATAR BUSCALE UN HOGAR POR FAVOR,ELLOS NO SE MERECEN TODO ESO Y NO TIENEN CULPA DE Q NO LO PUEDAS TENER O MANTENER.

Pd:Ese hombre q asesino a su pastor alemana es un violento como poco...aver si no sale impune
un saludo

Anónimo dijo...

la gente que abandona paga su miseria con los animales sus frustraciones porque con la gente no pueden
cobardes sin corazon