jueves, agosto 24, 2006

Un amigo, un compañero que se va HUINCA

El dolor que se siente al perder una mascota, el dolor que conlleva el sentir que se ha ido, cuanto duele mirar y que no este, cuanto duele el no escuchar sus ladridos, su olor, su cariño. Una perdida irreparable igual o superior al de una persona, sentir, recordar, emocionarse entristecerme al pensar que no esta. El llanto, el dolor que entristecerse el alma, sentir que se pudo hacer mas, siempre se puede hacer mas, pero el tiempo no juega a nuestro favor, el tiempo nos da malas pasadas, el tiempo y las personas nos defraudan. Como puede existir tal grado de maldad al envenenar a una mascota, que persona desquilibrada llega al extremo de quitarle la vida. Individuos que merecen el peor castigo que les pueda dar la vida y se los deseo de todo corazón, que sean castigado de igual forma, (ojo por ojo), la persona que lo hizo debe sentir lo mismo que siente nuestros corazones. El individuo es un ente de tal calaña que no merece ser considerado persona. Reemplazar el dolor que se siente de perder un compañero es la peor situación que nos puede ocurrir, una mascota es parte de uno, es parte de nuestra familia, es un compromiso que mantenemos al hacernos responsable de una vida, una alegría.

Siempre te recordaremos y siempre estarás en nuestros corazones y perdona con toda mi alma lo que te hicieron y no poder evitarlo a tiempo. Lamento el dolor que debiste sentir, y el dolor que nos causa tu ida, pero siempre estarás en nuestros pensamientos y en nuestra alma, porque te amamos serás siempre parte nuestra alma, corazón y pensamientos. Adiós HUINCA.
Todo pasa por algo y todo lo hemos vivido.
Déjà vu
Carpe Diem

2 comentarios:

Esther dijo...

Hay gente sin escrúpulos, ruin. La verdad es que me digo, cuando suelen pasar este tipo de cosas que deben tener una enorme sangre fría. Yo no sería capaz de hacer éso, de matar a un animal y ver como sufre, no lo soporto.
Yo sé de uno, un pastor alemán, cuya única falta fue estar al servicio de su amo, de serle leal, de acompañarle toda su vida y su amo le pagó de la siguiente manera: le cortó las patas de atrás y le puso enmedio de la vía de un tren.Murió desangrado y atropellado.
Mi caso, no es ése. Me encantan los perros y cuando murieron las mías adopté otro. Le dí otra oportunidad de tener un hogar una familia, de darle el calor y el cariño que otros no supieron darle. No me arrepiento, él es uno más del clan y estamos superfelices. Espero que nos dure mucho, que así sea.

Un saludo.

Anónimo dijo...

¡Pobrecito vuestro perrit@¡¡Que pena lo que le pasó!La verdad, es que tenéis razón;esa gente no tiene ningún tipo de escrúpulos, su alma está podrida por dentro y quizás tenéis razón; ni se merecen ser considerados personas.Yo he sufrido la perdida de dos mascotas que me acompañaron durante mi infancia hasta hace algunos años.Tenía dos perritas hermanas que se llamaban Diana y Laika.Laika murió a los nueve años de edad atropellada por un coche cuando estaba a punto de cruzar a una acera cerca de mi casa; a la pobrecita le rompieron el cráneo.Yo me sentí atemorizada cuando mi padre entró en mi casa llorando y lo contó.La había metido en el maletero del coche y preguntó si queríamos ir a verla, yo ya tenía bastante, no quise verla por última vez en el estado en que se hallaría,me dió como miedo y no quería llorar más.Lo que no nos imaginábamos es que Diana moriría de la misma forma que su hermanita un año después.Sentíamos vacío en la casa, sentíamos la ausencia de alguien así, que muy poco después fuimos a una protectora de animales de Torrellano y adoptamos a un perrito caniche al que llamamos Lagun.Aún así, he soñado varias veces con Diana y con Laika, con que seguían vivas y volvian con nosotros a su apacible hogar aunque viejas y en mal estado.Es verdad, a una mascota se la coge cariño, forma parte de tu familia y como si fuera un niño, la coges cariño quizás como a alguien más de la familia;la mascota es un amigo, un íntimo compañero, alguien más de la familia que forma parte de tu vida y de tu entorno, que te da cariño y te hace compañía.Tengo a Lagun y le quiero un montón pero, nunca olvidaré a Diana y a Laika.

Me ha gustado vuestro blog. Volveré a pasarme por aquí.

Un saludo muy cordial desde España.